sábado, 29 de enero de 2011

Advertencia. María Ángeles Maeso



A D V E R T E N C I A

PARA UN TURISTA SOLITARIO DISPUESTO A SENTARSE
DEMASIADO TIEMPO EN LAS GRADAS DE EPIDAURO

He ahí la piedra y sobre ella
marionetistas de hierro sofocleo obligando a sus muñecos a
andar a hachazos por horas extras.

He ahí los podridos padres,
la monja Yocasta, el cura Layo, el tramposo Edipo, tiranos
jugando como átilas de Noveccento a tirar al niño dios por
las cunetas.

Y ahora tú, amigo solitario,
busca que te busca un dulce entre la hierba.

Nada te distingue del demócrata capitalista de la primera fila,
nada de quien se agita sobeteando en sus bolsillos el
meloso fatum por si salen en el cuento semiahogados
nietecitos.

En ascuas como ellos, también tú, rebuscando niños por los
huecos de las piedras.

Mi advertencia consiste en que, al salir, no se te ocurra cederles
paso.

Desconfía de sus propios hijitos cirujanos que a ratos se hurgan
dianas tumorales en sus propias células.
Deja que caiga fuego contra todos ellos. No permitas que fallen
los oráculos.
Ni que avance hasta tu ahora ningún hombre sin recuerdos.


Del libro El bebedor de los arroyos. Ed. Huerga y Fierro, 2000

María Ángeles Maeso (Valdanzo, Soria, 1955). Licenciada en Filología Hispánica Ha escrito narrativa, ensayo y poesía. Sus poemas han sido incluidos en numerosas antologías.

martes, 18 de enero de 2011

Grecia. Friedrich Hölderlin



Grecia

Tanto vale el hombre y tanto vale el esplendor de la vida,
Los hombres a menudo son amos de la naturaleza,
Para ellos la tierra hermosa no está escondida,
Sino que con dulzura se desnuda mañana y tarde.

Los campos abiertos son como los días de la siega,
Alrededor se extiende espiritual la vieja Leyenda,
Una vida nueva vuelve siempre a nuestra humanidad,
Y el año se inclina aún una vez silenciosamente.

Versión de Vicente Huidobro

Johann Christian Friedrich Hölderlin 1170 – 1843) fue un poeta lírico alemán. Su poesía acoge la tradición clásica y la funde con el nuevo romanticismo. Está considerado el poeta más importante del Romanticismo alemán. Fue entusiasta de los valores de la Revolución Francesa, como sus compañeros de estudios Hegel y Schelling, traductor de Sófocles y Píndaro, autor, además de poesía, de ensayos y obras clave de la literatura europea (Hiperión, La muerte de Empédocles). Después de vagar sin rumbo como preceptor de familias ricas, vivió los últimos 37 años de su vida aquejado de una oscura locura en la casa de un carpintero a orillas del Neckar, "tocado por Apolo" y entre los dioses. Olvidado en vida y durante largo tiempo tras su muerte, ha marcado de manera determinante la obra de filósofos y de poetas.

miércoles, 5 de enero de 2011

Pollice verso*. José Martí



Pollice verso*
(Memoria de presidio)

Sí, yo también, desnuda la cabeza
de tocado y cabellos, y al tobillo
una cadena lurda, heme arrastrado
entre un montón de sierpes, que revueltas
sobre sus vicios negros, parecían
esos gusanos de pesado vientre
y ojos viscosos, que en hedionda cuba
de pardo lodo lentos se revuelcan!
Y yo pasé, sereno entre los viles,
cual si en mis manos, como en ruego juntas,
las anchas alas púdicas, abriese
una paloma blanca. Y aún me aterro
de ver con el recuerdo lo que he visto
una vez con mis ojos. Y espantado,
¡póngome en pie, cual a emprender la fuga!
¡Recuerdos hay que queman la memoria!
¡Zarzal es la memoria; más la mía
es un cesto de llamas! A su lumbre
el porvenir de mi nación preveo.
Y lloro. Hay leyes en la mente, leyes
cual las del río, el mar, la piedra, el astro,
ásperas y fatales: ese almendro
que con su rama oscura en flor sombrea
mi alta ventana, viene de semilla
de almendro: y ese rico globo de oro
de dulce y perfumoso jugo lleno,
que en blanca fuente una niñuela cara,
flor del destierro, cándida me brinda,
naranja es, y vino de naranjo:
y el suelo triste en que se siembran lágrimas
dará árbol de lágrimas. La culpa
es madre del castigo. No es la vida
copa de mango que el capricho torna
en hiel para los míseros, y en férvido
tokay para el feliz. La vida es grave,
porción del Universo, frase unida
a frase colosal, sierva ligada
a un carro de oro, que a los ojos mismos
de los que arrastra en rápida carrera
ocúltase en árido polvo, sierva
con escondidas riendas ponderosas
a la incansable Eternidad atada!

Circo la tierra es, como el romano;
y junto a cada cuna una invisible
panoplia al hombre aguarda, donde lucen,
cual daga cruel que hiere al que la blande
los vicios, y cual límpidos escudos
las virtudes: la vida es la ancha arena,
y los hombres esclavos gladiadores.
Mas el pueblo y el rey, callados miran
de grada excelsa, en la desierta sombra.
¡Pero miran! Y a aquel que en la contienda
bajó el escudo, o lo dejó de lado,
o suplicó cobarde, o abrió el pecho
laxo y servil a la enconosa daga
del enemigo, las vestales rudas
desde el sitial de la implacable piedra,
condenan a morir, pollice verso,
y hasta el pomo ruin la daga hundida,
al flojo gladiador clava en la arena.

¡Alza, oh pueblo, el escudo, porque es grave
cosa esta vida, y cada acción es culpa
que como aro servil se lleva luego
cerrado al cuello, o premio generoso
que del futuro mal próvido libra!

¿Veis los esclavos? Como cuerpos muertos
atados en racimo, a vuestra espalda
irán vida tras vida, y con las frentes
pálidas y angustiosas, la sombría
carga en vano halaréis, hasta que el viento
de vuestra pena bárbara apiadado,
los átomos postreros evapore!
¡Oh, qué visión tremenda! ¡Oh, qué terrible
procesión de culpables! Como en llano
negro los miro, torvos, anhelosos,
sin fruta el arbolar, secos los píos
bejucos, por comarca funeraria
donde ni el sol da luz, ni el árbol sombra.
Y bogan en silencio, como en magno
océano sin agua, y a la frente
llevan, cual yugo el buey, la cuerda uncida,
y a la zaga, listado el cuerpo flaco
de hondos azotes, el montón de siervos!

¿Veis las carrozas, las ropillas blancas
risueñas y ligeras, el luciente
corcel de crin trenzada y riendas ricas,
y la albarda de plata suntuosa
prendida, y el menudo zapatillo
cárcel a un tiempo de los pies y el alma?
¡Pues ved que los extraños os desdeñan
como a raza ruin, menguada y floja!

José Julián Martí y Pérez (Cuba, 1853 – 1895) fue un político, pensador, periodista, filósofo, poeta y masón cubano, creador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra del 95 o Guerra Necesaria. Perteneció al movimiento literario del modernismo.


* Para el significado de Pollice verso: http://es.wikipedia.org/wiki/Pollice_verso