lunes, 29 de octubre de 2012

Helena. Joan Margarit

Helena


El ayer es tu infierno, es cada instante

en el que, sin saberlo, te has perdido

y cada instante en el que te has salvado.

Cuando el joven que fuiste está muy lejos,

amar es la venganza del pasado.

Viene desde una guerra donde fuiste vencido,

de armas y campamentos que un día abandonaste

en la Troya que llevas en ti mismo.

Te buscarán de noche los aqueos

y estrecharán el cerco. Volverás,

por alguna mujer, a perder la ciudad.

Helena es estos sueños

de los cuales la vida fue apropiándose.

Defiéndela otra vez: será la última.

Y hazlo con valentía, desarmado.


Joan Margarit (Sanahuja, Lérida, 11 de mayo de 1938). Poeta, arquitecto y catedrático. Entre sus obras: Cantos para la coral de un hombre solo, 1963 e Intemperie, 2010

sábado, 27 de octubre de 2012

Lamentación de Ariadna. Claribel Alegría

 
Lamentación de Ariadna
 
No te pierdas, Teseo
vuelve a mí.
La playa está desierta
tengo los pies sangrientos
de correr en tu busca
¿será que me engañaste
dejándome dormida en esta isla?
Perdóname, Teseo
¿Recuerdas nuestro encuentro?
amor eterno me juraste
y yo te di el ovillo
y volviste a la luz
después de haber destruido
al minotauro.
¿Te secuestró algún dios
sintiéndose celoso?
No me inspiran temor
ni Poseidón
ni Zeus
es de fuego mi ira
y se alzará
desde estas aguas
hasta el cielo.
Vuelve,
vuelve, Teseo
no te pierdas
en los laberintos
de la muerte
anda suelto
el ovillo de mi amor
atrápalo, Teseo
vuelve a mí
soy tu tierra
tu luna
tu destino.
Clava en mí tus raíces. 
Claribel Alegría (Estelí, Nicaragua, 1924). Escritora de origen nicaragüense. Es poeta, narradora, ensayista y traductora. Entre sus obras: Anillo de silencio, 1945 y Otredad, 2011

lunes, 15 de octubre de 2012

CABEZA DE MEDUSA. Justo Jorge Padrón


CABEZA DE MEDUSA

En la cueva del odio la presiento
con su brío colérico y retráctil.
Se tensa entre los aires mirando el precipicio.
Su energía es eléctrica y lívida la sombra.
Desencaja facciones con un delirio abrupto.
En sus ojos resurge el vendaval,
la hoguera avariciosa que destruye.
Jamás podría verse en sus pupilas,
por eso no soporta los espejos,
ni el agua remansada de la alberca.
Cuando remonta arrasa cuanto cierne.
Es el grito del caos, la violencia estallante.
Maligna, aunque la invoquen como la santa ira,
pervive en nuestra historia desde el albor del hombre,
como un arma dispuesta y a su alcance.
 
Justo Jorge Padrón (Las Palmas de Gran Canaria, 1943), poeta, ensayista y traductor. Entre sus obras: El bosque de Nemi  y El latido del mundo.


miércoles, 10 de octubre de 2012

Una sociedad de idiotas o las Humanidades en la LOMCE



Una sociedad de idiotas o las Humanidades en la LOMCE

Los antiguos griegos denominaban idiotas (de la misma raíz que idios: particular, propio de cada uno) a las personas que solo se preocupaban por sus asuntos particulares, su vida privada, sus asuntos personales. Lo contraponían a “politikón” (lo social, lo político), que lo aplicaban a quienes estaban interesados en las cuestiones públicas y el bien común. En aquella sociedad “democrática” (con todos sus defectos, pues ya sabemos que ni las mujeres ni los esclavos disfrutaban de los derechos de ciudadanía), quienes trabajaban por el bienestar y la prosperidad de su comunidad eran mejor valorados que aquellos que miraban solo por sus propios negocios. Finalmente, la palabra “idiota” acabó derivando en insulto.

Con la irrupción del sistema capitalista la cosa cambió. Se consideraron como modelos que había que imitar a los burgueses que se enriquecían poniendo todo su esfuerzo personal en acrecentar su riqueza desentendiéndose de la cosa pública. La coronación de este proceso fue el triunfo ideológico de la burguesía al imponer a toda la sociedad su propia escala de valores, que rezaba así: el enriquecimiento de los individuos contribuye a la riqueza de las naciones y al bienestar común. Hoy en día la falacia del modelo neoliberal se ha implantado definitivamente.

La nueva ley de educación (LOMCE) del ministro Wert es un reflejo de esta ideología neoliberal. La educación deja de ser una finalidad en sí misma, para convertirse en “ancilla oeconomiae”, es decir, en “sirvienta de la economía”. El objetivo de la enseñanza ya no va a ser educar integralmente a las personas para que se conviertan en sujetos autónomos, responsables y solidarios, sino en crear mano de obra barata al servicio de un modelo económico que a todas luces ha resultado injusto, insolidario y depredador para con las personas y el propio planeta. El papel al que se reduce a las Humanidades en el nuevo proyecto de ley es solo una pequeña prueba de todo esto, entre las muchas que se podrían aportar.

En la así llamada, con ironía sangrante, Ley para la Mejora de la Calidad Educativa, el estudio de las Humanidades, que educa en los seres humanos lo que les define como tales seres humanos, es decir, la propia razón, queda definitivamente postergado en beneficio de otras materias instrumentales. No importa ya educar seres pensantes, críticos y autónomos, sino “instrumentos de producción”, seres con unos conocimientos mínimos que estén dispuestos a trabajar con dureza y resignación y que no se planteen la justicia o la injusticia de su situación vital o la posibilidad de transformarla.

Así, en la LOMCE, la situación de las Humanidades queda mortalmente dañada. La Cultura Clásica desaparece de 3º y 4º ESO, ni siquiera aparece nombrada en toda la ley. El Latín se dará en el curso preparatorio de Bachillerato (4º ESO) solo para el alumnado que vaya por la rama de Humanidades y Ciencias Sociales. En 1º y 2ª de Bachillerato se impartirá Latín como materia específica de la modalidad de Humanidades, mientras el Griego queda relegado a la condición de materia optativa de oferta no obligada, lo que supone su práctica desaparición. 

Sospechando las razones profundas que les han llevado a ello, solo cabe denunciar que quienes han diseñado el anteproyecto de la LOMCE, imbuidos de las ideas neoliberales rampantes y pensando, como siempre, a corto plazo, lo que desean sin rubor es una sociedad de idiotas, personas sometidas a un sistema económico degradante, que no piensen, que no critiquen, que se callen, que asuman su situación de inferioridad y que no sueñen en cambiarla, mientras que los que están arriba se siguen enriqueciendo tranquilamente y sin oposición. Y si algún rato les da por pensar que solo sea en sus propios intereses y nunca en el bien común. 

Porque las así llamadas autoridades educativas seguramente saben que una de las palancas que abrió las puertas de la Bastilla y posibilitó el triunfo de la Revolución fue el estudio de las Humanidades que los enciclopedistas franceses llevaron a cabo y les hizo abrir los ojos a las injusticias del Antiguo Régimen, cuando las comparaban con los aires “democráticos” que respiraron los ciudadanos de la antigua Grecia y de la República romana. 

¡No seamos idiotas!

Conrado Santamaría

jueves, 4 de octubre de 2012

Una lección de historia. Carlos Álvarez

Una lección de historia



Dicen que el año mil novecientos treinta y tantos

la tierra de mi patria dejó de ser de tierra,

porque se convirtió en un suelo estéril

enemigo del trigo y de la lluvia;

que los ríos perdieron temblor y transparencia,

y supieron la forma concreta de la muerte;

que las noches no fueron compañeras del viento,

y los robles doblaron su medrosa estatura

temerosos de una bala perdida...

(mejor se entierra el plomo tras el pecho de un árbol

que entre las jóvenes ramas del hombre,

y mejor todavía

en la corteza muda de la tierra, en las minas...).

También dicen que en tiempos muy lejanos,

siglos y siglos antes del sputnik primero,

pero siglos más tarde

de que el hombre lograra que el sudor de otro hombre

llegara hasta sus manos con el brillo del oro,

también dicen que entonces

los ríos se secaron y el aire se hizo espeso

alguna vez en Gilboé y en Hiksos,

y en la llanura encrespada

de Maratón, bajo el cielo de Grecia.

No sé, yo no recuerdo.

Ni me teñí las manos con sangre filistea,

ni me importaron nada la ambición de Alejandro

ni la sed insaciable de Darío...

y del duelo entre Oriente y Occidente

_ese duelo pendiente todavía

según dice la prensa_,

del duelo entre Persépolis y Atenas,

ya sólo me interesa la hazaña del atleta

que corrió sin descanso

desde la última herida de lanza

hasta el canto primero del pueblo alborozado.

Son cosas ya pasadas:

historias de otros tiempos y otros hombres:

de los hombres que lucharon en Troya

o que sintieron miedo en las trincheras

unos minutos antes del combate en el Ebro...

Yo no sé de esas cosas:

yo soy un hombre que ha nacido más tarde,

alejado en el tiempo de Brunete y Guernika;

alejado del odio por amor a la tierra...

amigo de la tierra y enemigo del odio.



Carlos Álvarez (Jerez de la Frontera, 1933). Entre sus obras: Los poemas del bardo, 1977, Tercera mitad, 2007